PROTESTAN DESNUDOS EN MADRID Y BARCELONA CONTRA LA MATANZA DE FOCAS EN CANADÁ

MADRID, 25-ABR-2008

Miembros de la Fundación Equanimal realizarán hoy sendos actos de protesta en Madrid y Barcelona, donde se manifestarán desnudos para exigir que los estados miembros de la Unión Europea veten definitivamente la comercialización de productos derivados de la matanza de focas en Canadá.Estos actos forman parte de la acción protesta que se inició el miércoles pasado ante la sede de la Comisión Europea en Bruselas, donde la organización entregó una carta al comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, en la que se reclama una postura activa para conseguir el apoyo que aún falta del conjunto de la Comisión Europea para formalizar este veto.

El acto de hoy en Madrid tendrá lugar, a partir de las 12.30 horas, ante la Embajada de Canadá, situada en el número 35 de la calle de Núñez de Balboa.

 

 

 

 

Vuelve la protesta internacional contra la matanza de focas

Un año más, miles de focas morirán en la costa que cubre el golfo de San Lorenzo, en Canadá. La temporada de caza de este año empezó el pasado viernes 28 de marzo, y asesinarán a 275.000 jóvenes focas arpa, 5.000 más que el año pasado. Cada año, las focas arpa -o de Groenlandia- dan a luz entre mediados de febrero y mediados de marzo, justo cuando se abre la temporada de caza.

La International Fund for Animal Welfare (IFAW) explica que en el comercio internacional se incluyen pieles, carne y penes (para afrodisíacos de medicina tradicional) de focas. Además, señala a los principales importadores: Noruega, Canadá y China. Para intentar frenar la caza, la organización británica Respect for Animals and Humane Society International ha realizado un viaje hasta los hielos canadienses.Según  Greenpeace, la caza de focas tal y como hoy la conocemos en el Atlántico comenzó en 1980. Estados Unidos prohibió en 1972 la importación de productos derivados de las focas, decisión reforzada en 1983, cuando la Unión Europea prohibió temporalmente importar pieles blancas, propias de las crías de foca. En 1989, esta prohibición se hizo definitiva.Las críticas a la caza de focas en Canadá comenzaron en los 50, cuando, según la International Marine Mammal Association (Asociación Internacional de Mamíferos Marinos), los científicos comenzaron a expresar su preocupación sobre los impactos de la caza de focas de Groenlandia. Los cálculos hablan de un descenso en la población de focas arpa de entre un 50% y un 66% entre 1950 y 1970. Entre 1983 y 1995, la persecución legal y las críticas internacionales redujeron la caza a 51.000 individuos entre 1983 y 1995, aunque, según Greenpeace, la cuota oficial fue de 186.000.

Mark Glover, director de Respect for Animals, ha sido testigo de la caza de focas durante los últimos cuatro años: “He visto las cosas más horribles, focas apaleadas, empaladas y arrastradas con ganchos para después despellejarlas”. Glover protesta porque, pese a la prohibición de la Unión Europea, en Reino Unido todavía está permitida la importación de los productos derivados de foca. Mientras esto siga así, dice, “todos tendremos la sangre de las focas en nuestras manos”.

Según denuncian desde Respect for Animals and Humane Society International, aunque la caza de focas en Canadá está regulada desde los 70, la cuota anual se basa más en las exigencias del mercado que en criterios científicos. Además, señalan que la cuota ha aumentado constantemente desde los 90, cuando los subsidios estatales fomentaron la caza. Según Greenpeace, el Gobierno de Canadá estableció una cuota de caza de 975.000 focas para el periodo 2003-2005. Respect for Animals reclama que en 2002, los cazadores excedieron en 25.000 crías la cuota establecida. Entre las campañas de 2003, 2004 y 2005 murieron más de un millón de focas, y sólo en 2006 la cifra llegó a 325.000 crías, de acuerdo a las críticas de esta asociación.

Además de la caza, las focas arpa se enfrentan a otras amenazas. Tal y como señala la International Fund for Animal Welfare (IFAW), otros riesgos son “las propuestas de realizar una matanza selectiva e intensa de poblaciones de focas para beneficiar a la pesca; la disminución de su alimento debido a la pesca excesiva o el cambio climático; la captura incidental en equipo de pesca, así como los contaminantes ambientales”.

 

 

 

En diveros países del mundo, los activistas están protestando ante las embajadas o consulados de Canadá, o ante sus propios gobiernos, para solicitar el fin de esta cruel y despiadada matanza. AnimaNaturalis convoca enérgicamente a todo el mundo que quiera protestar contra una de las matanzas más grandes de mamíferos marinos.

 

AnimaNaturalis, Fundación Altarriba, Los Verdes, PACMA, FAADA y Libera convocan a sendas concentraciones contra la caza de focas, en Madrid y en Barcelona.

 

 

 

Activistas españoles protestan ante la CE contra la matanza de focas

                                 

 

Un grupo de activistas de la organización española de defensa de los derechos de los animales, Fundación Equanimal, se manifestó este miércoles en Bruselas para protestar contra la matanza de focas en Canadá. Equanimal exige que el Ejecutivo comunitario prohíba la importación de productos derivados de estos mamíferos.

 

La protesta, que será repetida mañana en Barcelona y Madrid, estaba presidida por una de los activistas que, desnuda y tendida boca abajo sobre una bandera canadiense ‘ensangrentada’ de pintura, yacía ‘muerta’ después de haber recibido un golpe en la cabeza con una hacha. El resto de activistas, ataviados con monos rojos semejantes a los de los presos en Guantánamo, portaban pancartas que leían ‘Stop la matanza de focas’ en varios idiomas -español, inglés, francés y alemán–.
En declaraciones a los medios el portavoz de Eqanimal, Rafael Boró, aseguró que el acto pretende “apoyar” al comisario Dimas en su empeño por “prohibir la importación de productos derivados de focas” en la Unión Europea, algo que, aseguró, respalda la opinión pública europea, “mayoritariamente contraria a la matanza de focas”, aseguró.
“La idea de este acto es conseguir que la UE se decida a prohibir la importación de productos derivados de las focas canadienses”, explicó, tal y como le ha propuesto el comisario Dimas a los Veintisiete. “Los países tienen que estudiarlo (…) la idea es apoyar esta idea masivamente para que los Estados miembros que, al final son los que deciden, secunden la idea del comisario”, quien no obstante explicó, “ha reconocido que (su aprobación) es difícil porque necesita el respaldo de todos los miembros”. . .